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En más de 10 años de experiencia y sesiones te puedo decir que TODO SE RESUME AL AMOR: al amor que somos capaces de sentir por nosotros mismos, al amor que somos capaces de dar a otros.

Solo el amor sana, porque es lo que somos: amor. Seguro que has escuchado la mítica frase de la canción de los Beatles: ‘All you need is Love’ Y ¡Es tan obvio!  Ya sabemos que todos necesitamos amor pero, ¿Cómo estamos en esa área esencial de nuestra vida ? ¿Qué tal va nuestro amor de pareja? ¿Cómo es nuestro amor con la familia? ¿Cuánto te amas realmente?

DÓNDE BUSCAS EL AMOR PARA TI

De alguna manera creemos que ese amor que necesitamos está fuera de nosotros; que debe llegar de nuestras parejas, de nuestros hijos, padres, amigos… Sin embargo, igual que no podemos dar nada que no tengamos, tampoco podemos recibir nada que no seamos capaces de darnos a nosotros mismos.Porque Todo el amor que pueda venir de fuera, bienvenido sea, pero es importante también saber recibirlo.

El primero de los aprendizajes que me llevaron hasta donde estoy en la actualidad fue ser muy consciente de la necesidad de amarme a mi mismo; todo empieza en nosotros, en nuestro interior. Y es importante empezar por tratarte con ese amor que mereces, que es tuyo, que viene de ti. Por eso te invito a que lo practiques, a que desde ya abras los brazos al poder de tu amor interior. ÁMATE.

¿TE CUESTA MÁS DAR O RECIBIR AMOR?

Curiosamente una de las conductas más interesantes en estos años de consultas ha sido  descubrir por qué nos cuesta más recibir amor y cariño que darlo. La respuesta a la que llegué es porque sentimos que no merecemos o no somos dignos de ese amor, y este sentimiento está fuertemente ligado a la emoción de la culpa o la vergüenza. Para dar y recibir amor en equilibrio es sumamente importante liberarnos de emociones de baja vibración, como lo describe el Dr David Hawkins en su libro “Dejar ir” tales como la culpa, la vergüenza, el odio, orgullo y rencor. Si no “sintonizamos” con la alta energía del amor, no lo veremos y por lo tanto no lo podremos experimentar.

Es entonces cuando tergiversamos el dar y lo convertimos en una moneda de cambio: te doy para que me des amor ( y esto tampoco es amor). O cuando adoptamos personajes y papeles en nuestras relaciones que se convierten en tóxicas. Es imprescindible dejar ir las emociones que nos hacen daño y limitan para poder emerger a más y más alta energía de vida.

Hay que ser conscientes de que todos los seres humanos somos en esencia amor, y regresar a ese amor nos hace no solo más humanos sino también más felices y divinos.

El reconocimiento de nuestra naturaleza amorosa, de nuestro poder interior, de lo que somos capaces por este amor, de cómo lo ponemos al servicio para el bien común es imprescindible para nuestra evolución y desarrollo. En ese sentido son las mujeres, a mi parecer, privilegiadas ya que por su energía, por su poder de amar y por su capacidad de engendrar y transmitir vida, tienen ese capacidad innata de amar sin condiciones. Cada vez más los hombres se están abriendo a una nueva masculinidad, más equilibrada y amorosa, aunque nos falte todavía mucho por hacer y sanar; las mujeres en el valor propio y la seguridad, los hombres en la confianza y el amor fraternal. Juntos como seres humanos podemos crear un mejor futuro conectando con el poder de nuestro corazón, el poder del amor

En este sentido quiero compartirte una de las primeras cosas que aprendí en mi camino de desarrollo personal . Fue con Louise L.Hay en su libro “ Usted puede sanar su vida” y consistía en ser conscientes y usar las palabras correctamente a través de afirmaciones o decretos. ¡Las palabras crean un gran impacto en tu vida.

Pregúntate ¿Qué  palabras te dices en tus pensamientos y qué palabras expresas en voz alta? Lo que manifiestas en voz alta dice mucho de lo que piensas y lo que piensas es lo que crea tu realidad.

Ejercicio. Atención os quiero proponer un ejercicio totalmente transformador que recomiendo a mis clientes hacer durante mínimo 21 días.

Antes os quiero dejar claro que, lo que es fácil de hacer también es fácil NO hacerlo. Así que no menosprecies el poder este ejercicio. Toma nota:

  1. Ponte frente al espejo y sin prisa, mirate y obsérvate. ¿Qué pensamientos te vienen a la mente?, ¿Qué juicios? ¿Qué te dices a ti de ti?
  2. Tras ser conscientes de ello empieza a decirte a ti mismo: “YO TE AMO. TE AMO Y TE ACEPTO CON TODO MI CORAZÓN
  3. Es importante que lo hagas poniendo tu nombre delante. Por ejemplo Maria, yo te amo, te amo y te acepto con todo mi corazón”.

 

Este mensaje que parece tan sencillo es totalmente efectivo: va directo a tu inconsciente, a tu niño o niña que necesita todo ese amor que buscabas fuera.

Ten en cuenta que en muchas ocasiones arrastramos conflictos con nuestros padres; enfados, conscientes o inconscientes, que impiden que fluya ese amor que tienes.

¡Pruébalo!